El deseo de la mujer de tener hijos permanece invariable a lo largo de la historia. En los últimos 50 años, la mujer ha conquistado, gracias a su esfuerzo, tesón y preparación, cotas profesionales anteriormente impensables. Sin embargo, las mujeres que finalmente no tienen descendencia suponen entre un 8% y un 12%. Esta situación despeja una problemática ciertamente compleja: «Quiero tener hijos, pero mi trabajo me lo impide, ¿cómo me puedo organizar para no renunciar a mi vida familiar por mi relación laboral?».
La respuesta, en la actual situación económica, no es sencilla, al menos a la luz de los últimos datos. En España, las mujeres, por el momento, no cuentan con las políticas públicas de apoyo a la maternidad de que gozan en países más avanzados (guardería, sueldos, amplios periodos de baja); tampoco encuentran en su empresa la comprensión suficiente; y los españoles, junto a los italianos, son los europeos que menos tiempo dedican a las tareas del hogar.
La relación de natalidad en España se encuentra en 1,38 hijos por mujer, que es algo más que el 1,16 de 1996 pero muy lejos de los 2,78 de 1975. Éste es uno de los principales datos que se han expuesto esta semana en el estudio sobre Fecundidad y Trayectoria Laboral de las Mujeres en España. Este estudio del CSIC, para el que se ha entrevistado a cerca de 10.000 mujeres, repasa la experiencia de todas las mujeres de hasta 75 años.
Y el estudio resume que en la actualidad hay menos hijos y más dificultades en el trabajo cuando se es madre y el 75% de las madres trabajadoras declara haber tenido algún tipo de incidencia en su empresa. Ahora trabaja entre el 80% y el 90% de las mujeres que tienen entre 35 y 49 años y que han estudiado en la Universidad. Eso supone mejores empleos. Pero antes ha habido que encontrarlos y consolidarlos, mientras el reloj biológico corre. El estudio del CSIC demuestra que entre la convivencia en pareja y la llegada del primer hijo pasa una media de 3,7 años entre las mujeres de 35 a 49 que tienen un trabajo fijo. Pero muchas deciden arriesgar mucho más. Por conseguir la mejor de las estabilidades en el trabajo, en muchas ocasiones pasarán más de cuatro años hasta que decidan tener un hijo en común.
La existencia de problemas laborales por ser madre ha cambiado con las décadas. Las mujeres que ahora tienen entre 65 y 74 años y que trabajaban cuando tuvieron sus hijos encontraron problemas con el primero. Un 40% así lo declara, pero se incrementaban a medida que tenían más. Cuando llegó el tercero, algo que entonces era común, un 72% recuerda incidencias en el trabajo; un porcentaje menor si se compara con las mujeres que ahora encuentran dificultades con el primer hijo. Entre las que han tenido tres en la actualidad, el 83% ha sufrido por ello en su trabajo.
En España, más de un 90% de las mujeres mayores de 50 años ha tenido hijos. Sin embargo, entre las menores de 35, el 60,3% no los había tenido en el momento en que fueron encuestadas. El retraso sistemático de la primera maternidad entre las menores de 50 años se confirma.
Soluciones a la riojana
Ante este panorama, agravado como en todos los sectores por la actual crisis económica, el Gobierno de La Rioja, a través de la Consejería de Industria, Innovación y Empleo, decidió en el año 2004 (en tiempo de bonanza y crecimiento económico) favorecer e impulsar la conciliación de la vida laboral y familiar con una serie de iniciativas que pretendían en aquel momento crear más y mejor empleo. Desde el Servicio Riojano de Empleo reconocen que la crisis está afectando, pero que no se puede dar ni un paso atrás en esta política activa de conciliación, porque entonces de nada serviría el trabajo hecho hasta este momento.
Entre las medidas de las que dispone el Gobierno de La Rioja para favorecer la conciliación laboral destaca la excedencia como argumento positivo para hacerse cargo de las circunstancias familiares sin necesidad de abandonar definitivamente la relación laboral. El trabajador puede desarrollar durante un tiempo determinado su faceta personal, sin cobrar pero con una ayuda económica, sabiendo que en cuanto se acabe este periodo podrá regresar sin problemas a su anterior puesto de trabajo. Además, el empresario recibe ayuda por parte del Gobierno regional para encontrar un sustituto a medida percibiendo además una subvención de 1.500 euros. La idea está cuajando, ya que en 2009, 111 mujeres han solicitado esta línea de conciliación.
Más información: Larioja.com
Últimos comentarios